miércoles, 23 de mayo de 2012

La masacre de El Charco, un acto de política de exterminio: ONG


Presenta la Red Solidaria Década Contra la Impunidad informe sobre la matanza


Advierten los sobrevivientes Ericka Zamora y Efrén Cortés que se llevará el caso a la Cidh
LUCIANO TAPIA (Corresponsal)
Ciudad de México, 22 de mayo. La masacre perpetrada en la Escuela Primaria “Caritino Maldonado Pérez” , de la comunidad de El Charco en el estado de Guerrero, el 7 de junio de 1998, puede considerarse como un crimen de lesa humanidad, un acto doloroso de política de exterminio a las comunidades indígenas en extrema pobreza de nuestro país, revela el informe sobre esos trágicos acontecimientos presentados por la Red Solidaria Década Contra la Impunidad AC, en la sede del Centro de Derechos Humanos Miguel Pro Juárez.
Los sobrevivientes Ericka Zamora Pardo y Efrén Cortés Chávez informaron que el caso irá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
El informe señala también que el Estado mexicano justificó esta masacre con el argumento de que efectivos del Ejército mexicano realizaban un reconocimiento nocturno regular, al mando del coronel de infantería del Estado Mayor Jorge Alberto Guerra Tenorio, pero se encontraron con un grupo de guerrilleros y se desato un enfrentamiento.
El documento precisa que el estado de Guerrero se ha caracterizado por la presencia de grupos armados revolucionarios desde la década de los 70 y éstos han sido regularmente confrontados. Destaca la distinción que hace el escritor Carlos Montemayor entre los términos guerrillero y terrorista, según la cual el guerrillero es aquél que se desplaza a lo largo de los pueblos, y que éstos lo apoyan con alimentos, información, pertrechos o solamente con el silencio porque los pueblos asumen esa lucha como suya.
Los terroristas en cambio son peligrosos, actúan fuera de la ley, quieren acabar con ésta e imponer la suya, razonan con violencia y con violencia quieren acabar con un gobierno y para ellos no hay leyes, ni propiedades, ni autoridades públicas, ni paz social.
El Charco es una comunidad en extrema pobreza, sus habitantes son indígenas naasavi, una gran parte de esta población sólo habla mixteco; en el año de 1998 una gran parte de las comunidades integraban la Organización Independiente de los Pueblos Mixtecos y Tlapanecos (OIPMT), revela la sobreviviente Ericka Zamora Pardo, estudiante que salvó la vida de manera milagrosa junto con Efrén Cortés Chávez.
Los indígenas de las comunidades naasavi se habían reunido para tratar en una asamblea los temas de proyectos relacionados con la producción, la siembra de aguacate y café, el tema de la alfabetización y también el de la autonomía de la zona mixteca.
Al día siguiente alrededor de las 2 de la madrugada fueron despertados por voces que desde un megáfono decían “pinches indios, la van a pagar ustedes”, relata el sobreviviente Efrén Cortés.
El Centro de Derechos Humanos José Rosario Marroquín dijo que el caso sí ha estado presente en la memoria del movimiento, es un acto violatorio de derechos humanos, es un evento que no está tan difundido, el informe tiene la intención de retomar el caso y otro muy importante es el documento que está preparando la Red Solidaria Década A C, que encabeza monseñor José Raúl Vera López contra la impunidad, que debe cumplir con todas las formalidades para presentarse ante la Comisión Interamericana antes de finalizar este año, cabe mencionar que los hechos ocurrieron siendo gobernador del Estado de Guerrero, Ángel Aguirre Rivero y al momento no hay ningún detenido sobre esos trágicos eventos, dijo el abogado Ernesto Rodríguez Cabrera.
Asistieron a la presentación del documento Rodolfo Ondorza Rovira, José A. Benítez Aguirre, de la Red Solidaria Década AC, además de Ericka Zamora Pardo, y Efrén Cortes Chávez, estudiantes sobrevivientes que vieron cómo los indígenas caían por las balas disparadas por los militares que rodearon la escuela primaria “Caritino Maldonado Pérez “ en cuyo interior quedaron los cuerpos de los muertos y los heridos.